¿Cómo ser Franquiciado?



Desde el punto de vista técnico, la franquicia es uno de los modelos de contratos atípicos. Desde una óptica más profana, una franquicia es un acuerdo entre dos personas, franquiciador y franquiciado, en el que ambos aportan una serie de elementos


La relación de franquicia se formaliza a través del contrato de franquicia, que es el documento que recoge las responsabilidades, derechos y obligaciones que corresponden a cada uno de ellos.


Son cuatro los rasgos que definen un modelo de franquicia, en concreto la aportación por parte del franquiciador al franquiciado de una marca, un saber hacer, una asistencia y una formación. En la otra parte, el franquiciado ¿qué es lo que pone en la balanza? ¿A cambio de qué recibe los activos anteriores?:


  1. • Aporta las inversiones iniciales para la puesta en marcha del negocio.

  2. • Asume las responsabilidades de la gestión del mismo, directamente y/o a través de personas contratadas por él.

  3. • Se compromete al pago de las cantidades estipuladas por el franquiciador (denominadas royalties) y por supuesto al cumplimiento y aplicación de las pautas operativas del negocio.

  4. • Es un contrato que facilita la circulación y distribución de los bienes y servicios.


La franquicia es, en definitiva, un método de crecimiento empresarial mediante la unión de esas dos partes (franquiciador y franquiciado), que tienen sus responsabilidades perfectamente identificadas en torno a un objetivo común.


Esta relación está motivada en los intereses y carencias mutuos: el franquiciador dispone de una marca reconocida y de la fórmula de negocio para tener éxito, y el franquiciado dispone del capital y el recurso humano necesarios para implantar y gestionar el negocio.


¿Por qué ser franquiciado?

¿Y por qué no? Si un emprendedor quiere ser empresario, la franquicia es una de las opciones que debería contemplar, porque permite el acceso al mundo de la empresa, en unas condiciones tremendamente ventajosas.


Está claro que un franquiciado es un empresario con todas sus consecuencias y asume todos los riesgos derivados de la actividad, ¿por qué una persona toma la decisión de adherirse a un modelo de franquicia?


En realidad son varias las causas que empujan a una persona a dar el paso, pero hemos tratado de agruparlos en aquellas más relevantes, según mostramos en el cuadro de abajo.

No obstante, lo que debe ser común a todas estas motivaciones es el espíritu empresarial. De nada sirve contar con palancas que nos empujen a ser empresarios, sino contamos con las condiciones para acometerlo, así como una afinidad especial con la actividad que vamos a desarrollar.


Para ello es muy importante ser consciente de la otra parte de la decisión, como el tiempo que vamos a emplear y los recursos que vamos a invertir y tener muy claro si nuestro perfil es el más adecuado, pero de esto hablaremos en otro artículo.




¿QUÉ HACE QUE NOS DECIDAMOS A EMPRENDER?

La motivación

El hecho de tener un negocio propio incentiva a todas aquellas personas con inquietudes empresariales, muy por encima de tener una retribución por cuenta ajena, por suculenta que esta sea.


La dependencia

Evitar la dependencia de terceros y poder ser tu propio jefe, con todas las consecuencias positivas que este escenario acarrea.


La oportunidad

Aprovechamiento de una buena oportunidad que se cruza por el camino y que requiere ser afrontada desde el ámbito empresarial o del autoempleo.


La experiencia

Habitual entre el colectivo de directivos y mandos intermedios, que, tras una amplia temporada en el mundo corporativo, deciden aprovechar todo su bagaje, su formación, su experiencia y sus contactos en beneficio propio.


La optimización del tiempo

Con el fin de desarrollar una actividad que me permita complementar mi labor profesional, ya sea porque trabajo media jornada o porque dispongo de una amplia flexibilidad en mi jornada laboral.


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